Jerry Lewis.

Jerry Lewis. REGIS DUVIGNAU REUTERS
Ayer falleció Jerry Lewis a sus 91 años.
Vamos a empezar siendo sinceros, nunca me gustó. Me parecía demasiado pasado de vuelta y luego con los años un tipo soberbio y egocéntrico que no me hacía gracia en especial.
Partiendo de esta base, he de reconocer que tras trabajar con Jango Edwards y Peter Ercolano le eché una revisión y descubrí un Jerry Lewis que no había visto antes…y que me hizo engancharme completamente a su «blanco» Dean Martin. Juntos eran demasiado, la capacidad de disfrute en escena de ambos a la vez trasciende la pantalla, grande y pequeña, todo parecía improvisado y probablemente mucho lo fuese, sabiendo ahora lo tanto que disfrutaba los ensayos Dean Martin, nada.
Su capacidad de crear gags físicos y llevarlos a cabo así como su timming eran increíbles y gestualmente difícilmente igualable en el papel de patoso. Creo que el tiempo ha demostrado que es muy difícil llevar a televisión o cine grandes payasos o humoristas sin que pierdan parte de su escencia, dado la complejidad de las emociones que un buen payaso puede llegar a transmitir, pero ellos transmitían disfrute y autenticidad, como lo han hecho siempre en españa Faemino y Canasado, como lo hacía Jango junto a Peter, un vértigo verdadero de que cualquier cosa puede pasar en cualquier momento porque se está jugando de verdad y todos nos lo estamos pasando pipa.
Es por ello que no me sorprende que le faltase el corazón, la transparencia y sensibilidad, para llevar a cabo algo como lo que intentó en «The day the clown cried» (el día que lloró el payaso). Años más tarde Roberto Benigni pude hacerlo a través de «La vida es Bella».
La controvertida película, tras años de hacer lo imposible para esconderla y que no se viese, fue donada por el mismo el año pasado a la Biblioteca del Congreso estadounidense para garantizar su conservación con la condición de que no se pudiera ver hasta dentro de 10 años (lo cual quiere decir que en el 2026 se podrá ver la película íntegra). Por ahora los cinéfilos morbocuriosos tendrán que conformarse con este material colgado por el editor Kay Brown en youtube.
Aún así si como he dicho anteriormente si quieren verlo en todo su explendor, además de su conocido número de la máquina de escribir, no dejen de investigar en sus sketch de «The colgate Comedy hour» junto a Dean Martin.

