Caro Carlo… Colombaioni. Homenaje.
Nos regaló su historia, sus historias y dejó su huella sobre los que lo vimos actuar, sobre los que tuvimos la suerte de tenerle como maestro.
En el reino de los clowns, junto a Alberto, Charlie Rivel, Grock, George Carl y compañía se lo estará pasando pipa pero seguro que no se quedará tranquilo hasta que los que le conocimos hagamos una fiesta donde nos divirtamos en su honor para darle las gracias de nuevo.
Se nos fue Carlo Colombaioni, el pasado Jueves 15 de mayo.
Pionero en dejar el maquillaje y la nariz de clown en el circo donde se crió para llevarse los números al teatro y al cine.
Darío Fo y Fellini fueron al igual que muchos terrícolas, admiradores del arte de su corazón.
El año pasado estuvo en tenerife en el Festival Internacional Clownbaret, donde nos ofreció disfrazada de actuación, una clase maestra de lo que significa ser clown y vivir clown, nos hizo llorar, reir y enterder algunas cosas, probablemente las más importantes, de la vida.
Aquí un pequeño homenaje a partir de esa actuación:
Aquí les remito al post sobre los colombaioni, uno de los primeros que puse en esta página.
P.D.**Actualizado**: Aquí, el artículo de El País.
ROSANA TORRES 21/05/2008
Carlo Colombaioni, el mejor payaso del mundo
Trabajó para Federico Fellini y con Dario Fo
Carlo Colombaioni, uno de los grandes clowns, heredero directo de los legendarios payasos de la Commedia dell’Arte italiana, falleció el 15 de mayo en su casa de Saint Chef, cerca de Lyon, donde vivía con su esposa, Catherine, y Milo, su último hijo. Tenía 75 años y era padre de Naomi Colombaioni, hija de un anterior matrimonio. Un infarto fue la causa de su muerte.
Conocido mundialmente por su colaboración, junto a sus hermanos, en la película Los clowns, de Federico Fellini, Colombaioni, que pertenecía a una larga estirpe de payasos, se planteó en un momento dado cambiar la carpa de un circo por los escenarios de los teatros y los platós de cine y televisión, algo que tuvo que hacer, según confesó en muchas ocasiones, para poder sobrevivir.
Miembro de una familia de artistas con una tradición que se remonta a más de trescientos años, Carlo ha sido considerado en los tratados del clown como uno de los grandes maestros que mantenían su oficio tal y como se desarrollaba desde hace siglos. Fue pionero en no pintarse el rostro para salir a actuar ni ponerse la nariz típica del payaso, y ha trabajado, entre otros, con Dario Fo.
Practicaba su género a través de unas técnicas y un estilo tradicional, sobre todo si se le compara con otras figuras del mundo del clown, como Jango Edwards o Leo Bassi, con los que coincidió en numerosos festivales y muestras internacionales. No empleaba accesorios, y la estructura de sus espectáculos era una sucesión de sketches en los que, haciendo uso de la farsa y la desmitificación, llevaba a escena temas diversos, pero siempre logrando que se identificara con ellos un público de todas las edades.Considerado uno de los grandes en su género, en el año 2002 y dentro del Festiclown de Pontevedra, al que acudieron especialistas internacionales, Carlo fue proclamado como el mejor clown del mundo.
Durante más de 30 años actuó junto a su cuñado Alberto Vitali, bajo el nombre de I Colombaioni y ambos desempolvaron el cliché anquilosado que pesaba sobre los payasos. También creó un espectáculo en solitario, tras el fallecimiento de su cuñado. Lo estuvo representando hasta hace poco, y en él ofrecía una muestra comparativa sobre la evolución del arte clown a través de gags y sketches sobre la guerra, la Iglesia, Pinocho, los malabares…
Colombaioni visitó en numerosas ocasiones España, donde se dio a conocer en los años setenta, y desde entonces no dejó de ser reclamado en sus escenarios.
Está previsto que el XIII Festival Internacional de Clown, que se celebrará en septiembre en Madrid, le rinda un homenaje. Entre sus últimas visitas a España se cuentan las que hizo para participar en este mismo festival en sus ediciones tercera y sexta (1998 y 2001), en la Sala Montacargas de Madrid, donde también impartió varios cursos con discípulos como Alex O’Doguerty y Eva Hache, entre otros.



