Muere Marcos Mundstock, la voz de Les Luthiers.
Marcos Mundstock, la voz grave, maestro del timing y los juegos de palabras, falleció el pasado 22 de abril.

Hay dos grupos de cómicos contemporáneos que han marcado diferentes caminos en el mundo de la comedia, innovando e influyendo a ya dos o tres generaciones de cómicos.
Uno de ellos es Monty Python y el otro Les Luthiers.
Nadie que se dedique al clown puede discutirnos que los juegos de estos cómicos, por muy cultos que resulten en ciertos momentos, no estén dentro de la familia del clown.
Al igual que las canciones, cada uno tiene su recuerdo de qué dónde y cómo Les Luthiers… pero en ese recuerdo siempre está presente la voz grave, de este ingenioso maestro de las palabras y del timing, Marcos Mundstock.
Mis recuerdos están asociados a mi tío Jorge, a 4 chiquillos en la parte de atrás de un coche yendo pa’ la playa y escuchando esta maravilla…
En el principio del video podemos apreciar el juego y el timming de este maestro de la voz y la comicidad. Como habrán leído repito timming una y otra vez, pero justo eso el dominio de las pausas, las velocidades y los silencios son algunos de elementos que hacen de la obra de Les Luthiers, únicos.
Cada uno de estos sketch, analizados (cosa que recomiendo encarecidamente NO hacer)… son una pequeña obra maestra.
Aquí les dejamos con el texto que publica Les Luthiers, dos días después de su fallecimiento.
«Después de más de un año de lidiar con un problema de salud que se tornó irreversible, Marcos nuestro compañero y amigo finalmente partió.
De ahora en más, cada uno de nosotros deberá empezar a transitar el doloroso camino de aprender a convivir con su ausencia.
Pero no hoy. Pensar hoy en partidas o ausencias nos resulta demasiado triste. Hoy preferimos evocar todo lo que Marcos nos brindó y conservaremos con nosotros para siempre.
Nos quedará el recuerdo de su voz única e inconfundible. Y de su presencia sobre el escenario con su carpeta roja y frente al micrófono, que cautivaba al público antes de decir una sola palabra.
Nos quedará su profesionalismo. Su autoexigencia, su ética de trabajo y su respeto extremo por el público, valores que todos compartimos y que él defendió desde el momento de la creación misma de Les Luthiers.
Nos quedará el recuerdo de su compañerismo, tanto en lo profesional y en lo personal. La Inteligencia de sus comentarios y su respeto por las opiniones ajenas, aún en la disidencia.
Nos quedarán grabados los aprendizajes compartidos que hicimos a lo largo de tantos años. Los lugares del mundo que descubrimos juntos. La sorpresa que compartíamos cada vez que Les Luthiers daba un nuevo salto y llegaba más y más lejos. Nos quedará el recuerdo de sus chistes cotidianos, rápidos y asombrosamente ingeniosos, listos para brindarnos una chispa de alegría en todo momento, en las buenas y en las malas.
Nos quedarán tantas cosas de Marcos, que aun en medio de la tristeza y el dolor que estamos viviendo, no podemos dejar de agradecer a la vida, y de sentirnos privilegiados de haber recorrido con él todo este tramo del camino.» Les Luthiers


